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De las habitaciones salen gemidos y las paredes vibran como si fueran de papel. Luego llama con los nudillos para meter prisa a una pareja que ya ha sobrepasado el límite de los 15 minutos. Si viene alguien, le digo que estoy con unas amigas", justifica Mariana.

Una estratagema para eludir la presión policial puesta en marcha por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón. Gallardón emprendió en marzo de la operación "contra la esclavitud sexual" en la calle de la Montera Centro , a la vez que anunció que extendería la medida a otros barrios de Madrid donde también se ejerce la prostitución, como la cercana calle del Desengaño, la Casa de Campo y el distrito de Villaverde.

Para evitar problemas, las madames de la calle de Jardines han contratado a Lucho, un ecuatoriano alto y fuerte, para que haga de guardia de seguridad. Lucho lleva tres años en España y es un hombre de apariencia fiera. Con las rumanas es muy distinto. Sus chulos son peligrosos", masculla. Y es que desde hace un año las rumanas, con sus proxenetas, han barrido de la calle de la Montera a las latinoamericanas y a las africanas.

De las primeras quedan pocas; las segundas se han trasladado al otro lado de la Gran Vía, en las calles de Desengaño, Ballesta y la plaza de Santa María Soledad Torres Acosta.

Madrid 11 FEB La Casa de Campo se subdivide en cuatro zonas. Calladas, asustadizas, viven bajo el yugo de las mafias que las han traído. Son unas cincuenta, casi todas ilegales. Pasean por la cancha de tenis y cerca del metro. La zona tradicional; incluye Atocha y los aledaños del centro. Unas prostitutas en los días de apogeo.

En su mayoría españolas y algunas magrebíes -llamadas marroquinas por sus compañeras-. Madrid también tiene su distrito rojo de la prostitución. Como Amsterdam, pero sin escaparates ni neones.

O de la de Atocha. Curiosamente, es una zona en la que no abundan las whiskerías ni clubes de striptease. Desde chicas particulares a clubes ocultos en semisótanos, pasando por consultas de masajistas con final feliz.

Si esa gran manzana roja es la micronación de los burdeles, su capital es el Paseo de las Delicias. Allí se encuentran casi la mitad de los lupanares. Y la densidad la disparan dos bloques: Antaño también tuvieron residentes, pero la prostitución fue ganando metros hasta que los echó a todos. Es un edificio muy viejo, de casi años y sin ascensor.

Tiene 4 plantas con 4 pisos cada una. Parece que tuvo tiempos mejores. Ahora huele a rancio y da la sensación de que se va a caer a trozos. Al pasar el portal hay unas escaleras que suben al primer rellano, donde te reciben 4 puertas de madera carcomida. Deduzco que peruano, porque lleva una camiseta del Sporting Cristal.

Pero parece que no. El , como cualquier otro supermercado, hace un horario muy parecido a un Eroski: El siguiente día me planto en la puerta del a las 9 de la mañana.

Hoy no me pilla el toro. Luego pienso que igual voy a parecer muy desesperado llegando el primero. Prefiero gastar media hora tomando café en la terraza de al lado y observar. En ese rato veo entrar hasta a cinco hombres al edificio. En los foros de prostitutas que los hay y con una cantidad de información ingente sobre el sector avisan de que en la puerta del hay un tipo con un bate de béisbol que hace las veces de guardia de seguridad. Sería en otros tiempos o sería un mito; ahora no hay nadie que controle y entro.

También advierten en esos foros de que en el es muy difícil pasar del primer piso. Hay burdeles en las cuatro plantas, pero llegar a la segunda es casi misión imposible. Hay al menos seis. Me miran mal y el ambiente es hostil. Una chica rumana me tira de la camiseta.

No son ni las diez de la mañana, pero ya huele a alcohol. Salgo y subo las escaleras a toda prisa mientras la rumana de antes me dice algo en su idioma. Sólo hay un piso abierto. Pero ahora muchos han cerrado.

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Yo le pregunto que por qué y ella me dice que porque así es la vida. Los recaderos del llevan un carro lleno de papel higiénico para bisbal prostitutas prostitutas mostomes chicas D. Ese es el indicio que nos dice que dentro hay prostitución", apunta. Se disculpa porque sólo tiene una chica disponible y me pide que la vea sin compromiso.

La oscuridad, aquí, es enemiga. La Casa de Campo se subdivide en cuatro zonas. Calladas, asustadizas, viven bajo el yugo de las mafias que las han traído. Son unas cincuenta, casi todas ilegales. Pasean por la cancha de tenis y cerca del metro.

La zona tradicional; incluye Atocha y los aledaños del centro. Unas prostitutas en los días de apogeo. Estas pensiones funcionan de dos de la tarde a siete de la madrugada. La Policía Municipal a veces pasa por la puerta, pero se limita a pedir la identificación a los que suben. Los tres pisos los regentan ex prostitutas españolas y portuguesas que rondan la cincuentena.

El de Caballero de Gracia lo trabajan entre cuatro mujeres. Es un piso viejo, con una estufa eléctrica y un televisor pequeño con un torero y una folclórica encima.

Las prostitutas de Montera cobran 25 euros por "un servicio completo". Alquilar la habitación cuesta cinco euros. No se separa de un ambientador con olor a rosas. Hay cola en el pasillo. Cada prostituta espera con su cliente mientras le acaricia los genitales.

Primero él, con prisas, y luego ella, bromeando con las compañeras que esperan su turno. Tina entra en la habitación y fumiga con su ambientador de rosas. Me dice que bueno, que algunos lo hacen.

Yo le aclaro que no es sobre mis penas, sino sobre su trabajo. Se encoge de hombros y me dice que si le garantizo anonimato, no le hago fotos y le pago, que vale. Se hace llamar Helen, tiene 27 años, es paraguaya y tiene dos hijos, los dos en su país.

En este edificio, al contrario de lo pasa en el , todos los burdeles son del mismo propietario , un ecuatoriano que tiene otras casas por Madrid. Helen estuvo antes en un hotel de carretera, pero le obligaban a pagar casi euros diario por la habitación y la comida. Pero tener a los chicos de seguridad abajo da mucha tranquilidad. Algo que no pasa en el , donde el fuerte olor a rancio es uniforme en todo el edificio.

El funciona desde hace unos siete u ocho años, le han dicho. Yo no llegué a verlo. Aquí no hay peleas. A los clientes también les da mucha calma ver que hay alguien de seguridad. Pero al tratarse de un negocio soterrado y en manos de mafias, nadie va a poder reclamarlo. Aparecen a los pocos segundos llevando un carro de la compra cargado de papel higiénico para abastecer a las prostitutas de los cinco pisos.

Los recaderos del llevan un carro lleno de papel higiénico para las chicas D. En la calle del Guillermo de Osma hay un par de lupanares históricos que han ido cambiando de ubicación y son poco menos que mitos en internet.

Así mismo se define él. Ahora tiene 55 y participa en algunos foros de prostitutas contando sus experiencias. Ahí es donde lo encuentro, junto a otros tres que han colaborado en la elaboración de este reportaje.

Si no nos ayudamos entre nosotros, con lo mal vistos que estamos Promete un servicio gratis al que adivine el resultado del Juventus-Real Madrid. Es un sitio bien comunicado. Sólo en este trocito tenemos cinco estaciones de metro y una de Renfe. Lo que sí que se conoce es el origen de estos lupanares en la zona. Dos hombres hacen guardia ante la puerta del del Paseo de las Delicias D. Y no hizo nada. En ese vacío seguimos y es lo que les permite seguir desarrollando esas actividades mafiosas e ilegales", lamenta Nita García.

Los vecinos recogieron firmas y se cerraron muchos de aquellos clubes, que luego volvieron a abrir pero ya como restaurantes y comercios normales". Entre los bares y las casas particulares funcionando las 24 horas, había peleas y conflictos cada noche. Los vecinos se quejan, pero de puertas para dentro. Repasamos juntos el listado de burdeles que he recopilado y nos damos cuenta de que tal vez esté incompleto: Ese es el indicio que nos dice que dentro hay prostitución", apunta. De todos modos, Nita García aclara que " lo que realmente nos molesta no es que una persona libremente decida ejercer la prostitución.