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My Red Light busca convertirse en la primera cooperativa oficial de prostitutas en los Países Bajos, un espacio donde puedan opinar sobre los horarios de trabajo, el diseño de las habitaciones e, incluso, capacitarse en temas administrativos. Sin embargo, My Red Light ha llamado la atención de distintos sectores, por ejemplo, de premiados diseñadores de mobiliario e interiores de los Países Bajos que han colaborado para amoblar las habitaciones.

Sentado en una colchoneta de vinilo color azul sobre una plataforma, con una bañera color rojo encendido en una esquina y un banco rojo de piel de Richard Hutten cerca de la ventana, Lyle Muns, un trabajador sexual que se encuentra en el consejo de administración del burdel explicó recientemente que este proyecto, inaugurado en mayo, sigue en proceso.

La primera vez que se habló de esta idea fue en , cuando la ciudad intentaba combatir el crimen en el barrio mediante el Proyecto , cuyo nombre se refiere al código postal de la zona central del barrio rojo.

Las protestas lograron que se implementaran reuniones regulares entre el gobierno y los activistas, así como un estudio de viabilidad que generó la idea de My Red Light. El municipio colaboró para que un fondo de inversión social comprara cuatro edificios que actualmente le renta al burdel. Tan pronto como el fondo adquirió los edificios a fines del año pasado, se cortaron todos los lazos con el gobierno.

En la actualidad, My Red Light opera de forma oficial como una fundación. Cuando el burdel empiece a generar ganancias, explicó, planean invertir ese dinero en talleres y otros programas como capacitación en temas de negocios y clases de idiomas.

Tres meses después de su debut, My Red Light todavía intenta ganarse la confianza del resto de los burdeles y construir una comunidad de trabajadoras sexuales. El gobierno de la ciudad afirma que, para controlar la trata de blancas y proteger el bienestar de las prostitutas independientes, la policía debe realizar inspecciones regulares. Le Clercq, portavoz de My Red Light, señaló: Escorts en balaguer, NuevoLoquo, contactos de escorts y putas en Lleida, Te recibo en mi piso privado y discreto, por buena zona de lleida también me.

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Desde un primer momento se centraron en buscar la inversión necesaria para salir adelante, ya que los locales elegidos para el burdel necesitaban de reformas; el Ayuntamiento no se implicó en ellas, dejando que inversores privados aportaran el capital inicial.

En el marco de la Semana Europea por los Derechos de las Niñas, activistas advierten que numerosas latinoamericanas son víctimas de la trata en España y piden generalizar el castigo de quienes compran servicios sexuales. No obstante, el regidor espera que "My Red Light" "pueda contribuir a la normalización de la prostitución y al empoderamiento de las trabajadoras del sexo, mejorando sus habilidades comerciales y sus condiciones laborales". Entonces hay que ponerle todo el corazón, pues es su casa.

El perfil de las mujeres que son admitidas como residentes en la casa hogar es específico: Cada una de las 24 señoras que viven en Casa Xochiquetzal cuentan con un cuarto con cama. Asimismo, reciben tres comidas al día.

Muchas vivían en situación de calle y han encontrado en el albergue su primer hogar en décadas. Las residentes tienen horarios para comer, limpiar sus cuartos, asistir a sus talleres, salir a pasear y hacer ejercicio al parque. La meta del albergue Casa Xochiquetzal es ofrecer un espacio digno a trabajadoras sexuales de la tercera edad. Aparte de la vivienda y comida, las señoras también reciben atención médica, psicológica y asesoría legal. Asimismo, las mujeres de Casa Xochiquetzal asisten a la escuela para concluir sus estudios primarios y secundarios.

Algunas incluso aprendieron a leer y escribir en el albergue. En enero de , a sus 83 años, la residente de mayor edad se graduó de la primaria. A las habitantes del albergue se les proporcionan talleres ocupacionales, por ejemplo, de pintura, bordado y cartonería, donde pueden dar rienda suelta a su imaginación.

El trabajo manual es al mismo tiempo una terapia recreativa. Las mujeres también salen de la casa hogar para trabajar o visitar a sus amigas. Sin embargo, My Red Light ha llamado la atención de distintos sectores, por ejemplo, de premiados diseñadores de mobiliario e interiores de los Países Bajos que han colaborado para amoblar las habitaciones. Sentado en una colchoneta de vinilo color azul sobre una plataforma, con una bañera color rojo encendido en una esquina y un banco rojo de piel de Richard Hutten cerca de la ventana, Lyle Muns, un trabajador sexual que se encuentra en el consejo de administración del burdel explicó recientemente que este proyecto, inaugurado en mayo, sigue en proceso.

La primera vez que se habló de esta idea fue en , cuando la ciudad intentaba combatir el crimen en el barrio mediante el Proyecto , cuyo nombre se refiere al código postal de la zona central del barrio rojo.

Las protestas lograron que se implementaran reuniones regulares entre el gobierno y los activistas, así como un estudio de viabilidad que generó la idea de My Red Light. El municipio colaboró para que un fondo de inversión social comprara cuatro edificios que actualmente le renta al burdel. Tan pronto como el fondo adquirió los edificios a fines del año pasado, se cortaron todos los lazos con el gobierno. En la actualidad, My Red Light opera de forma oficial como una fundación.

Cuando el burdel empiece a generar ganancias, explicó, planean invertir ese dinero en talleres y otros programas como capacitación en temas de negocios y clases de idiomas.

Tres meses después de su debut, My Red Light todavía intenta ganarse la confianza del resto de los burdeles y construir una comunidad de trabajadoras sexuales. El gobierno de la ciudad afirma que, para controlar la trata de blancas y proteger el bienestar de las prostitutas independientes, la policía debe realizar inspecciones regulares. Le Clercq, portavoz de My Red Light, señaló: El Boletín de The New York Times en Español incluye historias que inspiran, fotografías impactantes y crónicas imprescindibles.

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